báilame el agua

 

el invierno ha frenado su dominio

se eternizan los escombros de la huida

cada instante es posible

 

haz cascadas en mi pecho

 

pues las ventanas se entornan

y el aire rancio abraza al aire nuevo

su coito es levante y siroco

 

redecora las estancias del olvido

espinas álgidas

donde habitaron ansias de naufragio

 

Manuel González Mairena

del libro LAS TRIBULACIONES DE DON SIMBAD EL MARINO (Ed. SimLibros, Madrid, 2009)